Patricia Rucci Prácticas del Lenguaje 2do año 16 al 19-06
MIÉRCOLES:
LUEGO DE ESCUCHAR EL CUENTO LA
BRUJA BERTA, REALIZA LA SIGUIENTE ACTIVIDAD:
LEO EL CUENTO Y ESCRIBO EN EL
CUADERNO LO QUE MÁS TE GUSTÓ Y LO QUE MENOS TE GUSTÓ.
JUEVES:
GRABO UN AUDIO PARA QUE ESCUCHE LA
SEÑO(10 RENGLONES).
LA BRUJA BERTA.
La Bruja Berta vivía en el bosque en una casa toda negra. La
casa era negra por fuera y por dentro. Las alfombras eran negras. Las sillas
eran negras. La cama era negra y tenía sábanas negras y frazadas negras. Hasta
el baño era negro.
Cuando Bepo se echaba en una silla con los ojos abiertos,
Berta lo podía ver. Al menos podía ver sus ojos. Pero cuando Bepo cerraba los
ojos y se ponía a dormir, Berta no lo veía para nada, y entonces se sentaba
encima, cuando Bepo se echaba en la alfombra con los ojos abiertos, Berta lo
podía ver, al menos podía ver sus ojos pero cuando Bepo cerraba los ojos y se
ponía a dormir, Berta no lo veía para nada, y entonces tropezaba con él.
Un día, después de una caída muy fea, Berta decidió que algo
había que hacer. Tomó su varita mágica, la agitó una vez y ¡abracadabra!
Bepo dejó de ser un gato negro. Ahora era verde brillante.
Entonces, cuando Bepo dormía en la silla, Berta los podía ver cuando Bepo
dormía sobre el piso, Berta lo podía ver. Y también lo podía ver cuando dormía
sobre la cama. Aunque a Bepo no le estaba permitido dormir sobre la cama… Y
Berta lo llevó afuera, y lo dejó sobre el pasto.
Berta salió precipitadamente afuera, tropezó con Bepo, dio
tres volteretas y cayó en una mata de rosas llena de espinas. Cuando Bepo se
echaba en el pasto, Berta no lo podía ver, aunque sus ojos estuvieran bien
abiertos.
Esta vez, Berta estaba furiosa. Tomó su varita mágica, la
agitó cinco veces y… ¡abracadabra! Bepo tenía la cabeza colorada, el cuerpo
amarillo, la cola rosada, los bigotes azules y cuatro patas violetas. Pero sus
ojos seguían siendo verdes.
Ahora Berta podía ver a Bepo cuando se echaba en una silla,
en la alfombra, y cuando se desplazaba agazapado en el pasto. Y aun cuando
trepaba al árbol más alto Bepo trepó al árbol más alto para esconderse.
Se veía ridículo y él lo sabía. Hasta los pájaros se reían
de Bepo.
Bepo se sentía desgraciado, se quedó en lo alto del árbol
todo el día y toda la noche. A la mañana siguiente, Bepo seguía subido al
árbol. Berta estaba preocupada.
Quería a Bepo y no le gustaba entonces, Berta tuvo una idea.
Agitó su varita mágica y ¡abracadabra! Bepo fue otra vez un gato negro. Bajó del
árbol ronroneando.
Entonces, Berta nuevamente agitó su varita, una, dos y tres
veces. Ahora, en lugar de una casa negra, tenía una casa amarilla con un techo
colorado y una puerta también colorada. Las sillas eran blancas y coloradas,
con almohadones blancos. La alfombra era verde con flores rosadas. La cama era
azul, con sábanas blancas y rosadas, y frazadas rosadas. El baño era blanco
reluciente. Y ahora, Berta podía ver a Bepo no importaba donde estuviera.
Comentarios
Publicar un comentario